viernes, 10 de junio de 2011

ANÁLISIS POEMA NERUDA


ANÁLISIS POÉTICO (Poema 5)
VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA
PABLO NERUDA



ANÁLISIS DEL CONTENIDO

Tema: El autor plantea el problema de la comunicación entre el “yo” emisor del mensaje amoroso y el “tú” receptivo que calla y espera.

El sentimiento que predomina es el deseo de acercamiento del emisor a la mujer amada, el  valor de la comunicación y el deseo de ser feliz a su lado. Pero el poema está teñido por continuas alusiones que delatan la tristeza del poeta y la soledad en la que habita. Las expresiones “viejo dolor”, “paredes húmedas”, “guarida obscura”, entre otras, dan razón de un mundo interior que ha sufrido.

El inicio del poema subraya el deseo de comunicación del poeta ante el sujeto receptor de su mensaje de amor. El yo se expresa a través de “mis palabras”, el sentido poético es intenso, y su intención, crear señales que pueda percibir la amada pues sin receptor, el mensaje no tiene sentido.

Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Las huellas apenas perceptibles que dejan en la arena las gaviotas bien pueden transformarse en símbolo de la palabra precisa, adecuada. El mensaje debe ser tierno y delicado, esas palabras que se adelgazan representan el intento por llegar al “tú” y contarle todo lo que siente y vive.
Continúa afirmando:
Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Yo las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Los verbos de su voz forman un collar engarzado que el poeta ofrece a las manos de su amada, “suaves como las uvas”. Es interesante señalar el rico vocabulario de significación sensual de la poesía de Neruda. Las frutas, como símbolo de lo eróticamente apetitoso y apetecido, le sirven para sugerir conjuntamente los deleites del tacto, del gusto y de la vista.

            A renglón seguido y desde la perspectiva de la observación del sujeto lírico, él ve lejanas a sus palabras, como si no fueran suyas, porque ya forman parte del receptor a quien iban dirigidas: la palabra poética sólo tiene valor en la medida en que su destinatario la recibe y valora.

Y justamente por el sentido que implica ese “dar” las palabras, el poeta se siente abandonado por ellas, y trepan “en mi viejo dolor como las yedras”, amarrándose con fuerza al sujeto, destruyéndolo quizás porque para salir viva debe destruir aquello a lo que se encuentra aferrada.

Analizando la expresión “viejo dolor”, nos damos cuenta de que existe un pasado en el que el poeta ha sufrido de forma intensa e inolvidable. El poeta expresa su costumbre de sufrir.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.

Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Queda expresado el grado de culpabilidad de la mujer por haber motivado la huida de las palabras hacia el ser amado, dejando al poeta desnudo, colmado sólo por el vacío que ocupa la ausencia de la amada
La presencia del amor es dominante y ello justifica el verso: “Todo lo llenas tú, todo lo llenas”. El mundo abandonado por las palabras lo ocupará ahora la mujer, habitando el espacio de la soledad. En el pasado estuvieron las palabras; en el presente, estará la fémina idolatrada, menos acostumbrada que aquellas a la tristeza del poeta.

Y la última parte del poema se expresa así:

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.

Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.

La palabra sigue siendo el tema central del poema; y más aún, la palabra poética exacta, que comunique lo que desea comunicar: sin discurso, no hay amor que sobreviva y cuando en los amantes se apaga la palabra, se destruye lo más sagrado de esa unión.
Tristemente, los efectos del pasado son capaces de herir el presente enamorado: “el viento de la angustia” y los “huracanes de sueños” todavía alcanzan a triunfar sobre las inocentes palabras. Por eso, “escuchas otras voces en mi voz dolorida”, porque el poeta es repetición del pasado que se resiste a abandonarle.

Y emerge así la llamada: “Ámame, compañera”, seguido por la súplica: “No me abandones”, y que concluye en un nuevo ruego: “Sígueme”.

El antepenúltimo verso contiene la reiteración temática que manifiesta la expresión: “Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas”. Y el último alude al concepto clave de las palabras ofrecidas a las “blancas manos, suaves como las uvas”.
Y las palabras están ahora teñidas del amor, del deseo, en medio de las tormentas del pasado y a ese deseo inmenso de abandonar lo que fue para abrazar lo que ahora es. El mundo del poeta estará ahora ocupado por la presencia del amor. Pasado y presente se concilian al fin. Se olvida al pasado y pasa a primer plano el presente para intentar que el amor triunfe en la vida donde reside el amor.

La poesía de Neruda se alza, así, como un tributo del alma dolorida que desea sobrevivir después del sufrimiento.



ANÁLISIS RETÓRICO

Métrica: Versificación libre con alguna rima asonante.

           
RECURSOS DE SEMEJANZA

-       Sinestesia[1]:
o   las uvas (v. 6) conllevan varias connotaciones sensuales: la suavidad, la frescura, el sabor, el color.
-       Metáfora:
o   las uvas (v. 6) es también una metáfora del goce amoroso de la amada
o   las paredes húmedas (v. 10), metáfora del cuerpo dolorido del poeta por el que trepan las yedras.
o   El viento de la angustia (v. 18), huracanes de sueños (v. 19)
-       Comparación:
o   v. 2 – 4: Mis palabras se adelgazan como las huellas de las gaviotas en las playas
o   v. 6: Tus manos suaves como las uvas
o   v. 9: Van trepando en mi viejo dolor como las hiedras
-       Personificación:
o   Mis palabras se adelgazan (versos 2-3)
o   (mis palabras) van trepando en mi viejo dolor (v. 9)

RECURSOS DE REPETICIÓN

-       Paralelismo:
o   Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas (v. 21)
o   Final de los versos 10-11-12:
§  las paredes húmedas
§  este juego sangriento
§  mi guarida oscura

-       Anáfora:
o   Inicio versos 10 y 12: Ellas
-       Anadiplosis[2]:
o   Versos 21-22: Sígueme.
-       Epanáfora[3]:
o   Todo lo llenas tú, todo lo llenas (v. 13)
o   Quiero que digan lo que quiero decirte para que tú las oigas como quiero que las oigas (versos 16-17)
o   Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas (v. 26)

RECURSOS DE OMISIÓN

-       Asíndeton:
o   Versos 20-26
-       Elipsis[4]:
o   En todo el poema, se suprime, sobreentendiéndose, el sintagma “mis palabras”

RECURSOS DE OPOSICIÓN

-       Antítesis:
o   v. 14: poblaron la soledad que ocupas

OTROS

-       Hipérbaton[5]:
o   Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras (v. 25)




[1] Asociación de elementos que evocan sensaciones percibidas por distintos sentidos corporales (olfato, gusto, tacto…)
[2] Palabra reiterada entre el final de un verso y el comienzo del siguiente
[3] Repetición en el comienzo, en la mitad o al final de un periodo.
[4] Supresión de elementos de la frase sin alterar su comprensión
[5] Alteración del orden sintáctico regular de una oración

martes, 24 de mayo de 2011

Comentario de texto Soneto V Garcilaso de la Vega

SONETO V (Garcilaso de la Vega)


Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escrebir de vos deseo;
vos sola lo escrebistes, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero.

Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir y por vos muero.


ESTRUCTURAS



-Estructura métrica
    Métrica: versos endecasílabos (11). Arte mayor.
    Rima: consonante ABBA  ABBA  CDC  CDC.

Se trata de un soneto, estrofa procedente de Italia y forma métrica fundamental en el Renacimiento español. Es la más utilizada en la poesía culta de la primera mitad de siglo.

-Estructura significativa 
a)    vv. 1-4: Descripción de cómo su amada lo abarca todo en él. Desbordamiento total del sentimiento que le profesa. Está en su alma (v.1) y, por tanto, controla su cuerpo, su mente, su raciocinio, su voluntad. Dueña de su ser y actos. No tiene el poder de crear, solo de describir (pese a la conciencia de creadores que tienen los artistas en el siglo XVI).

b)    vv. 4-8: Intemporalidad de su amor. Admiración hacia ella, lo que sus ojos ven sobrepasa su entendimiento pero le hace bien, esto le lleva a ejercitar la fe como medida equilibrante. La fe que se necesita para creer en la perfección de Dios, es necesaria ahora para poder creer la perfección de la dama.

c)    vv. 9-11: Su razón de vivir. Su alma ya no está desnuda, ella es su vestimenta, su adorno, su acabado. No hay soledad.

d)    vv. 12-14: Agradecimiento de que su vida y muerte le pertenezcan. Ve a la mujer en un plano superior. Se habla con un lenguaje religioso: pone su vida bajo la voluntad de su amada.


COMENTARIO ESTILÍSTICO  (figuras retóricas o recursos estilísticos)

      Todo el soneto supone una hipérbole o exageración de la presencia de la amada en la vida del poeta. Sin embargo no es una exageración que sobrepase los límites del equilibrio.

Empieza adentrándose en la espiritualidad del hombre, no se acoge a ninguna referencia carnal sino a espiritual: lo eterno (alma). No es un amor carnal, físico sino una adoración. En el primer verso destaca un hipérbaton Escrito está en mi alma vuestro gesto. Dos posibles intenciones son: darle un sentido más lejano al tiempo: “Está escrito” (frase del evangelio) y destacar gesto, una metonimia que representa a la amada. En el primer cuarteto destaca el juego entre yo y vos, ella escribe, él lo lee. Ella ejecuta, él obedece. Se remarca con el encabalgamiento abrupto del tercer verso que resalta el verbo leo: el poeta no es creado, solo cuenta lo que ya existe: la belleza que le supera.

    En el quinto verso utiliza el verbo presente y futuro para explicar lo eterno de su amor estoy y estaré siempre. Los adverbios de cantidad Tanto y Cuanto, que constituyen una aliteración, agrandan los conceptos. Retóricamente expresa la superioridad de la mujer que ama sobre él con la expresión “no cabe en mí”. Usa la fe como respuesta a su impotencia: muestra su religiosidad, para ello, el v.7 es otro hipérbaton que ensalza el verbo creo.

    En el primer terceto destaca la palabra “hábito” que aquí se ajusta a la vestimenta, al recubrimiento de lo que está destapado, pero también a la costumbre de estar amándola todos los días en la distancia, desde el secreto. Además la personificación mi alma os ha cortado a su medida es una personificación. Equipara el alma con un sastre para seguir jugando con la metáfora del hábito. No nací sino para quereros del v.9 habla de la predestinación de una persona en su vida: querer, misión que cumple en el v.11.

    El último terceto es una alegoría que representa la gratitud del poeta hacia la dama por haber otorgado sentido a su vida. Utiliza, pues, la alegoría: vida-muerte en pago a esa gratitud. Además resalta la anáfora por vos de los vv. 13 y 14. Su nacimiento (ya repetido en el v. 9) –como persona, amante y poeta- se lo debe a su dama. Y seguramente su muerte -si la dama no corresponde- también. Este último terceto es una sentencia que resume el contenido del soneto completo.


SONETO GARCILASO. A DAFNE YA LOS BRAZOS LE CRECÍAN




lunes, 16 de mayo de 2011

PRIMER PÁRRAFO DEL LAZARILLO DE TORMES


"Pues sepa V.M. ante todas cosas que a mí me llaman Lázaro de Tormes, hijo de
Tomé González y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca. Mi
nacimiento fue dentro del río Tormes, por la cual causa tomé el sobrenombre, y fue
desta manera. Mi padre, que Dios perdone, tenía cargo de proveer una molienda
de una aceña, que está ribera de aquel río, en la cual fue molinero más de quince
años; y estando mi madre una noche en la aceña, preñada de mí, tomóle el parto y
parióme allí: de manera que con verdad puedo decir nacido en el río. Pues siendo
yo niño de ocho años, achacaron a mi padre ciertas sangrías mal hechas en los
costales de los que allí a moler venían, por lo que fue preso, y confeso y no negó y
padeció persecución por justicia. Espero en Dios que está en la Gloria, pues el
Evangelio los llama bienaventurados. En este tiempo se hizo cierta armada contra
moros, entre los cuales fue mi padre, que a la sazón estaba desterrado por el
desastre ya dicho, con cargo de acemilero de un caballero que allá fue, y con su
señor, como leal criado, feneció su vida."

miércoles, 12 de enero de 2011

TEMA 1. LA COMUNICACIÓN


CONTENIDOS
  1. LA COMUNICACIÓN
    1. Definición
      Elementos de la comunicación. La Retroalimentación.
    2. Lenguaje no verbal
      1. Kinesia
      2. Proxémica
      3. Elementos paraverbales
  1. Funciones del lenguaje
    1. Act. 12 – 14 – 16
  1. Intención comunicativa. La Pragmática.
    - Definición
  1. 1. Máximas pragmáticas
      PRINCIPIOS
  1. Variedades de la lengua
    1. La norma lingüística
    2. Variedades culturales
    3. Variedades de situación
    4. Variedades geográficas
  1. Lengua y dialecto. La situación española.
    1. El andaluz
    2. Bilingüismo y diglosia.


COMENTARIO CRÍTICO

martes, 11 de enero de 2011

LOCALIZA FIGURAS LITERARIAS


Aquí teneis más ejercicios sobre figuras literarias por si quereis practicar más.

Localiza en estos textos las figuras literarias.
 
1. “Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso...¡Yo no sé
qué te diera por un beso!”

 
2. “Hay un palacio y un río,
y un lago y un puente viejo,
y fuentes con musgo y hierba....”

 
3. “Por ti la verde hierba, el fresco viento,
el blanco lirio y la colorada rosa
y dulce primavera deseaba”
 

4. “La cama tenía en el suelo y dormía siempre de lado por no gastar las sábanas”
 

5. “Maqueda es villa de corto vecindario; tendrá doscientos fuegos.”
 

6. “Yo velo cuando tú duermes, yo lloro cuando tú cantas”.
 

7. “Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento”.
 

8. “… y el río besa tímidamente nuestros pies”
 

9. “¡Qué dulce la hora fresca y gris”
 

10. “En sus últimos años, su vida semejaba al sol en su ocaso”
 

11.”No hables en voz alta, que hay muchas orejas cerca”.
 

12. “Sus brazos son sarmientos”.
 

13. “Tengo que alimentar en casa ocho bocas”.
 

14. “Sin embargo, aquel lujo sólo revelaba miseria moral”
 

15. “Salvar el pellejo”
 

16. “Pero la muerte, desde dentro ve.
Pero la muerte, desde dentro vela.
Pero la muerte, desde dentro mata”
 

17. “Ahora que estamos juntos
y siento la saliva clavándome alfileres en la boca,
ahora que estamos juntos
quiero deciros algo,
quiero deciros que el dolor es un largo viaje,
es un largo viaje que nos acerca siempre vayas a donde vayas,
es un largo viaje, con estaciones de regreso,
con estaciones que no volverás jamás a visitar,
donde nos encontramos con improvisadas y casuales personas.
Las personas que no conocen el dolor son como las iglesias sin bendecir…”
 
18. “Por tus barrancos hondos
y por tus cumbres agrias…”
 
19. “Pasó a mejor vida”
 
20. “Sentóse el licenciado Cabra y echó una bendición; comieron una comida eterna. Sin principio ni fin”
 
21. “Bien claro con su voz me lo decía
la siniestra corneja repitiendo la desventura mía”
 
22. ¡Campos de Soria,
donde parece que las rocas sueñan,
 conmigo vais!”
 
23. “La princesa está triste …, ¿qué tendrá la princesa?”
 
24. “¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres!”
 
 
 
 
 
 

GÉNERO NARRATIVO

lunes, 10 de enero de 2011

EL CLUB DUMAS. Trabajo


  1. Analiza la relación particular de los personajes con los libros, y la verosimilitud de la existencia real de Las nueve puertas del Reino de las Sombras, y de su eficacia para conjurar al diablo, a través de los elementos con los que el libro configura la obra de Aristide Torchia.
  2. Realiza un estudio de la estructura narrativa, de la obra, señalando los cambios de persona gramatical narrativa, si el narrador es un personaje del libro (intradiegético), o es un narrador externo (extradiegético).
  3. Selecciona un personaje de la obra y realiza un análisis profundo de su significado, de su evolución psicológica, de la riqueza de matices con los que se le caracteriza, de su relación con los demás personajes, de tu percepción personal sobre él, de su verosimilitud, y de los libros que acostumbra a leer.
  4. Señala, a través de los pensamientos de los personajes, las opiniones que éstos tienen acerca de la literatura en general, y de algunos autores, en particular.
  5. Relaciona cinco citas de las incluidas al inicio de cada capítulo con el desarrollo del mismo.
  6. Escribe el epílogo del libro, introduciendo una conversación entre Dios e Irene Adler, en la que se hable de la historia de Lucas Corso, de los anhelos de Varo Borja, de la conveniencia de que los dioses se entrometan en la vida de los humanos, sobre el libre albedrío o el determinismo, de la vida, la muerte, la belleza, el arte, la literatura, etc...

EL CLUB DUMAS. Apuntes para alumnos



EL CLUB DUMAS
Arturo Pérez- Reverte

1. DE LIBROS SOBRE LIBROS

Un capítulo del manuscrito original de Los tres mosqueteros, los tres ejemplares supérstites de un tratado de magia negra del siglo XVII condenada a las llamas inquisitoriales y, en fin, el cadáver de un ahorcado...la intriga está en marcha se abre El club Dumas.
Desde el punto de vista argumental, se trata de la clásica búsqueda del tesoro, la búsqueda del objeto maravilloso, con una variación: el protagonista ya tiene en su poder el manuscrito, si bien necesita verificar su autenticidad, y un añadido de tensión narrativa: el objeto codiciado por los oponentes del héroe está en poder de éste último, lo cual lo convierte en el blanco inmediato de sus acciones. De este modo, el protagonista oscila entre el héroe auxiliar (el que realiza la búsqueda  por encargo de una tercera persona, en espera de la adecuada recompensa) y el héroe víctima (aquel que actúa por cuenta propia, para vengarse de una agresión o subsanar una carencia sufrida por él mismo). El interés narrativo de esta doble situación radica en que el protagonista debe conservar aquello que amenaza su vida, pero sin lo cual recibiría un enorme perjuicio. Conflicto de intereses y proporcional aumento de los peligros...en suma, el héroe en la cuerda floja, luchando contra la atracción del abismo.
Respecto a la parte de la trama que tiene que ver con el impreso antiguo, nos hallamos aquí ante la carencia de un objeto (el auténtico ejemplar de Las nueve puertas) experimentada por un personaje (Varo Borja) que encarga el hallazgo del mismo al héroe (Lucas Corso). Para conseguirlo, éste debe acometer diversas pruebas difíciles (acceder a los otros dos ejemplares y cotejarlos); en esta tarea, se ve socorrido por diversos personajes que actúan como donantes (ya sean consejos útiles o auxilio directo).
Uno de los factores que conforman el rasgo diferencial de El club Dumas es la duplicidad de tramas, en torno al manuscrito de Dumas y el impreso de Torchia, cuyas auténticas conexiones constituyen uno de los enigmas que se plantean al lector. Pero lo que reviste la mayor novedad es el objeto mismo de la búsqueda relacionada con Las nueve puertas, ya que no se trata de encontrar el ejemplar auténtico, sino de reconstruirlo.

2. DE LIBROS Y DE HISTORIA

Es necesario advertir la calidad de la construcción histórica al par que imaginativa ofrecida por Pérez-Reverte en su presentación de Las nueve puertas. Su rigor es tal que el libro puede analizarse como si se hubiera visto la luz realmente en 1666.
Gracias a ello se genera una fusión de datos reales e inventados tan íntimamente ligada que resulta casi imposible separar, hecho que nos devuelve a Aristóteles[1]. Esto nos lleva a una confusión de planos, que hace que el lector acabe aceptando la realidad de lo imaginado, incluso en detrimento de lo histórico, como muestra la figura del cardenal Richelieu.
La exactitud de Pérez-Reverte, su pretensión de verosimilitud, es lo que hace creíbles datos históricos que no lo son, nombres de autores que no lo son y que obligan al lector cómplice a estar atento a las trampas.
Ciertamente, si algo nos enseña esta circunstancia es que los límites entre “lo que ha sucedido” y lo que “podría suceder” son oscuros. “En el caso de algunos hombres, la vida, las lecturas, y los sueños no tienen, entre sí, fronteras muy definidas”.[2] Ya sabemos que  para más de un lector, la realidad de los personajes literarios reviste mayor autenticidad que la de sus propios convecinos. Y si no, que les pregunten a Corso y al servicio postal británico por el 223 b de Baker Street.

3. NOVELAS DE LIBROS

La continua referencia a autores y obras ya escritas es constante en toda la novela, y ese exceso de intertextualidad es un argumento para abrumar al lector.
En El club Dumas, por boca de un narrador omnisciente, el juego literario se hace presente de forma magistral, tanto que los personajes de la novela de Pérez-Reverte se irán aproximando (hasta incluso, fusionarse confusamente) a los personajes de Los tres mosqueteros. Además, las referencias literarias son constantes.
Los diversos niveles de ficción nos fuerzan a penetrar en la escritura coleccionista, intertextual de Pérez-Reverte, que crea una trama que refleja fielmente la de Los tres mosqueteros. Además de producir la adaptación moderna de Dumas, teoriza sobre la intertextualidad por boca del yo narrador, Balkan, cuya profesión de crítico le permite tales reflexiones metaliterarias:
            “(...) pues en la literatura nunca hay lindes nítidos; todo se apoya en algo, las cosas se superponen unas a otras, y terminan siendo un complicado juego intertextual a base de espejos y muñecas rusas, donde establecer un hecho preciso, una paternidad concreta, implica riesgos que sólo ciertos colegas muy estúpidos o muy seguros de sí mismos se atreven a correr.”
            “Se dirían quietos y silenciosos pero hablan entre sí, aunque parezcan ignorarse unos a otros...”
Balkan le reprocha a Corso su ojo demasiado alerta a las referencias literarias entre los libros:
            “Escuche, Corso, ya no hay lectores inocentes. Ante un texto, cada uno aplica su propia perversidad. Un lector es lo que antes ha leído, más el cine y la televisión que ha visto. A la información que le proporcione el autor, siempre añadirá la suya propia. Y ahí está el peligro: el exceso de referencias puede haberle fabricado a usted un adversario equivocado, o irreal.”
Y de hecho Corso nunca está seguro si lo suyo es ficción o realidad, si sus peripecias son un mero espejismo que imita, en segundo grado, el modelo, es decir, Los tres mosqueteros:
            “(...) cedía cada vez más a la tentación de considerarse personaje real en un mundo irreal. (...) y se preguntó si alguien, un retorcido  novelista o un borrachín autor de guiones baratos, lo estaría imaginando a él en ese momento como personaje irreal que se imaginaba irreal en un mundo irreal.”



PERSONAJES

IRENE ADLER: su soledad mercenaria, su búsqueda de la lucidez, su ternura infinita, su presencia silenciosa y su amor por Corso, nos obliga a rehacer la imagen de Lucifer y a comprender que la soledad es la compañera del valor, de la inteligencia, y, sobre todo, del conocimiento y de lucidez. Las páginas 284-293 del texto resumen, en la voz de una mujer, no sólo la filosofía artúrica, sino la recomposición que llevará, tras la pelea semidiabólica en Le Pont des Arts, a la noche de amor. Y, después, se quedará con él cuando el infierno haya consumido en la desesperación las inútiles y sin embargo abrumadoras ansias contemporáneas de poder creer. Aunque las últimas palabras de Irene Adler, sean aquellas que nos pertenecen: “Haber luchado hasta el final...Retrocedí sin volver la espalda...Caminé por un páramo desolado tan sola como fría es la eternidad”. Y, cuando Corso le hace la pregunta del millón, “¿Por qué yo?”, la respuesta la firmamos Arturo, yo y seguramente más de uno y de una de vosotros: “Porque la lucidez no vence jamás. Y nunca mereció la pena seducir a un imbécil.”

LUCAS CORSO: muestra claros síntomas de bibliofilia en el contacto físico con los libros, aunque también los lea. “Desde la más tierna infancia”, ha “devorado” cualquier “papel impreso”. Cumple con el requisito de huraño-tópico del coleccionista-, que le vale el reproche de una ex amante: “Estás muerto como tus libros. Jamás quisiste a nadie, Corso”. llaman la atención el cariño y esmero intuitivos que este personaje pone en el contacto directo con los libros. Cuando se los acerca, siente “cosquillearle la punta de los dedos por puro reflejo”, le “arrancan sudores” o un “suspiro íntimo”, y “sus glándulas segregan saliva”.
La profesión del librero de viejo se adorna en una ocasión del epíteto “carroñera”, calificativo metafórico, alude al acto de revolver en materia cadavérica, descompuesta, al que podría corresponder igualmente el lector-escritor por recoger material literario viejo y ajeno para revenderlo.
Más concretamente, Lucas Corso, lector y cazador de libros, aficionado a juegos estratégicos, “seudodetective más bien involuntario que voluntario (pero detective bastante característico: ensimismado, silencioso, pensador solitario, descuidado en cuanto a su físico, soltero, bebedor, fumador, etc.), víctima tanto de su propio exceso de imaginación (imaginación nutrida de la lectura de obras literarias) como el de otros lectores internos, héroe y antihéroe a la vez invita (o impone) al lector a una lectura abierta muy abierta y personal. La capacidad interpretativa y el razonamiento del protagonista, con lo que sugiere buscar las claves de la lectura en los libros, contagia tanto al lector que éste acepta el papel de lector-detective.

VÍCTOR FARGAS: La personificación del papel impreso se intensifica en los demás bibliófilos de la novela hasta llegar a la manía. Ellos se consideran capaces de dar la vida o vender el alma a cambio de una rareza. Si Corso alarga las manos para recibir un libro como a “un niño de pocos meses”, Fargas, otro de los protagonistas, bibliófilo portugués, le habla extasiado, “acaricia su lomo entre juramentos de lealtad”, siente temblor de manos y hasta una especie de agonía, sufre accesos de fiebre, insomnio, pesadillas y cree volverse loco, cuando tiene que separarse de uno de esos seres queridos, hijos suyos, que son lo único que respeta en el mundo. A Fargas, le tiemblan las piernas, cuando halla un intonso, un “libro virgen o sin desbarbar”. las metáforas de la virginidad y de la barba subrayan esta identificación del ser humano con el objeto de papel encuadernado.   
Fargas añade una dimensión religiosa, al comparar el hecho de tener que “sacrificar” alguno-por necesidad económica- para salvar el resto (le han quedado 834 piezas de las 5000 originales) con el mensaje evangélico de Jesús, mártir en pro de la salvación de la humanidad. Los ejemplares vendidos- un “sacrilegio”, una “profanación”- los presume muertos; sin embargo, poseen un alma inmortal; por ende, puede conjurar sus espectros buscando el violín.

BORIS BALKAN: el  narrador, se presenta a sí mismo en las primeras páginas de la obra. Sin embargo, solamente poco a poco se pone de relieve el papel importante que desempeña en la novela. El personaje de Boris Balkan funciona, pues, como autor o director de escena que, sin embargo, no sabe controlar ni sus personajes o actores (sus agentes se le escapan), ni las situaciones que resultan del juego que ha instigado, puesto que cada uno lee e interpreta desde su propio punto de vista. Sabe animar mucho la imaginación de los lectores internos (Corso, Liana Taillefer, Laszlo Nicolavic) y externos (nosotros), no sabe controlar ni las lecturas individuales (interpretación, capacidad asociativa o proceso combinatorio) ni sus efectos (manejo de la literatura, grado de identificación, etc.)

LIANA TAILLEFER es la esposa del difunto Taillefer  y miembro del Club Dumas. Posee el capítulo 37 de Los tres mosqueteros, “El secreto de Milady”. Es amante y agente de Boris Balkan. Se entusiasma con Milady, la admira incondicionalmente (flor de lis tatuada), es su imitación, un personaje de carácter diabólico, una mujer fatal. Tienen vida y caracteres similares: viudas, adúlteras y con intereses que defienden incondicionalmente

La obra da a entender que las obras literarias adquieren su sentido completo por sus antecedentes, insiste en el hecho de que la literatura marca nuestra vida y que se debe conservar, crearla y recrearla.

DE LIBRIS IN LIBRO
En las dos tramas principales de la novela (la “trama Dumas” y la “trama Nueve Puertas”), el Libro es el que define la narración:
-          en la trama Dumas, al intervenir intertextualmente la famosa novela de Dumas, como guión para los personajes
-          en la trama “Las nueve puertas”, al ser ese libro argumento y misterio principal de esta novela policíaca.

ACERCARNOS A LA LITERATURA
Arturo expone uno de los motivos que nos pueden acercar a la literatura:
      “Así fue como, fiel por otra parte a mis fantasmas literarios y a mi idea de juego y de la aventura en la literatura, decidí crear una aventura sobre libros. Nadie lee impunemente un libro en el siglo XX, fue la idea. Y abrir un libro, transitar por sus páginas, contaminados como estamos de mensajes exteriores, de cine, televisión y escepticismo, puede convertir el simple acto de entrar en una librería, de abrir un libro, y recorrer su historia, en una trampa, en una aventura peligrosa, mortal, en la que incluso corremos el riesgo de perder su alma.”


[1] La dicotomía entre la licencia del poeta para contar “no lo que ha sucedido, sino lo que podría suceder, esto es, lo posible de acuerdo con lo verosímil o lo necesario; se debe preferir lo imposible verosímil a lo posible increíble”.
[2] Pérez-Reverte dixit

FIGURAS LITERARIAS

Encontraréis toda la teoría de las figuras literarias en este enlace de Materiales de Lengua,
sólo tenéis que pinchar aquí.


PRESENTACIÓN EXPLICATIVA




EJERCICIO INTERACTIVO



Al pinchar aquí, podrás acceder a una página para practicar con las figuras.

EL GÉNERO LÍRICO Y SUS CARACTERÍSTICAS

martes, 21 de diciembre de 2010

COMENTARIO DE TEXTO "DOLLY"


'Dolly'

MARUJA TORRES

Cosa de mucha maravilla y mucho susto la clonificación de mamíferos que ha traído a este mundo pecador a Dolly, la oveja que no nació de padre. ¿Y cómo es ella?, me pregunto. ¿A qué dedica el tiempo libre? Quiero decir: ¿qué siente la pobre bestia, arrancada del bendito limbo de la no existencia para ser sometida a un destino de degollina, desuelle y chuleta a la brasa? El día de mañana, ¿maldecirán los seres clónicos su sino, tendrán nuestras copias quien les escriba su "to be or not to be", habrá un doctor Freud capaz de orientarlas en su Edipo? ¿O acabarán por rebelarse, como los replicantes de Blade runner, yendo a pedirle cuentas al científico que les dio aliento?
Ante descubrimientos como el de Edimburgo, lo único que puedo hacer es expresar mi perplejidad: me sobrepasan. Ahora bien, como siempre me pongo en lo peor, les diré que no veo un futuro en el que el ganado clónico sirva para paliar el hambre en el mundo, sino para enriquecer a sus propietarios: además, el abaratamiento resultante de la clonación posibilitará que se despeñen más cabras desde más campanarios en el transcurso de nuestras entrañables fiestas regionales. Hasta la fiesta nacional entrará en decadencia al verse obligados los diestros genuinos a lidiar astados de laboratorio. Puede que incluso los sanfermines, no lo quiera el cielo, recurran a fotocopias genéticas de toros bravos para celebrar sus encierros, ¿Toros sin madre?, me interrogo. ¿Cómo serán? ¿Tal vez menos nobles que los otros, por su comprensible añoranza de la tradicional canción de cuna?
En cualquier caso, lo que de verdad me pone los pelos de punta es el nombre que los científicos le han dado al primer engendro: Dolly, que quiere decir muñequita. O sea, que parece que les gusta mucho jugar.

El País, 26 de febrero de 1997

TEMA Y RESUMEN DEL ARTÍCULO


La bicha
ROSA MONTERO

No es casual que los temas de Haider y de El Ejido hayan coincidido últimamente en los periódicos, porque la marcha de la sociedad va por ahí: por la multiplicación de los movimientos migratorios y por el mestizaje. El mundo es hoy más heterogéneo y multicultural que nunca, y uno de los mayores retos de la modernidad consiste en digerir esa realidad sin degollarnos.

Los progres solemos decir alegremente que la mezcla de razas es estupenda. Y desde luego lo es, lo creo firmemente: nos hace más cultos y nos enriquece. Pero para eso hay que vencer un recelo ancestral, un miedo primitivo al otro, al diferente. Un prejuicio racista milenario que se cuela, insidioso, por todas partes: por ejemplo, el más reciente programa Word de Microsoft ofrece la palabra “degeneración” como sinónimo de “mestizaje”. No sabemos qué hacer con esa bicha que nos habita; nos tenemos miedo a nosotros mismos y con razón, porque espeluzna ver esos reportajes de El Ejido en los que unos energúmenos que tal vez sean buenos padres de familia persiguen a un marroquí y berrean “¡Por ahí abajo va, por ahí abajo!”, convertidos en perfectos linchadores. Llevamos a un asesino dentro, a una alimaña, y no nos atrevemos a enfrentarnos a ella, que es el único modo de derrotarla.

El espléndido reportaje de Joaquina Prades sobre El Ejido lo dejaba muy claro: los ejidenses son 50.000, los inmigrantes 15.000. Un porcentaje altísimo y de llegada muy reciente. Esos extranjeros han sido la clave de la prosperidad del pueblo. De la noche a la mañana, los ejidenses se han hecho ricos, pero no más cultos: según un informe oficial, hay un 54% de analfabetismo funcional. Y muchísimo miedo a esos seres distintos a los que mantienen marginados. Ha aumentado la delincuencia, desde luego (aunque, según la policía, mucho menos de lo que creen los vecinos): lo trae la riqueza, y el desarraigo y aislamiento de los inmigrantes, que, a su vez, también temen y desprecian lo distinto. Entiendo muy bien la inquietud de los ejidenses: les ha cambiado tanto la vida, y tan deprisa. La solución no es fácil: aumentar el nivel cultural, dar condiciones dignas a los inmigrantes... Y reconocer que llevamos una bicha en el corazón, y no sólo los ejidenses, sino todos.

El País, 15 de febrero de 2000.